Hoy se cumple un nuevo aniversario de la primera ronda de las Madres de Plaza de Mayo.

Aquel gesto simple, caminar juntas alrededor de la plaza, se convirtió en uno de los actos de resistencia más profundos de nuestra historia. Frente al silencio, el miedo y la desaparición, eligieron hacerse visibles y exigir lo que nunca debió negarse: saber dónde están sus hijas e hijos.

A 50 años del golpe genocida, su lucha sigue marcando el camino:

Memoria para no olvidar.
Verdad para reconstruir.
Justicia para que no se repita.

Las Madres nos enseñaron que la organización y la persistencia pueden enfrentar incluso a los momentos más oscuros.

Hoy, como entonces, seguimos levantando sus banderas.

¡Memoria, Verdad y Justicia!